En el corazón de la provincia de A Coruña, alejado del bravío litoral de la Costa da Morte, se encuentra el Refugio de Verdes, un paraje único situado en la parroquia de Verdes, Coristanco. Este pequeño oasis natural combina la serenidad de un bosque de ribera con el encanto de los antiguos molinos del río Anllóns, ofreciendo a sus visitantes una experiencia inolvidable.
Paisaje natural mágico
El Refugio de Verdes es ideal para una caminata relajada, un picnic en sus zonas de merendero o simplemente para disfrutar de la paz que transmite su naturaleza. Este rincón es perfecto para desconectar del mundo. El área recreativa, los antiguos molinos y el bosque autóctono confieren a la zona de una magia especial.
Al dejar el coche en las proximidades del único bar de la zona, un corto paseo de 200 metros nos sumerge en un paisaje de fresnos, sauces, robles y castaños que parecen susurrar historias antiguas mientras el río Anllóns serpentea entre ellos. Sus aguas saltarinas crean islotes y cascadas que dan vida al entorno, donde los viejos molinos, algunos restaurados, nos conectan con la tradición gallega de siglos pasados.
Además, la ruta circular de 1,7 kilómetros hasta el Ponte Dona permite a los más aventureros adentrarse aún más en este mágico entorno. Si llueve, los caminos pueden estar embarrados, pero el encanto del lugar permanece intacto en cualquier estación.